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El
programa está estructurado para poder ser impartido en
el aula durante un curso académico completo con tres encuentros
semanales. Dos, entre los alumnos y el profesor, que se encuentran
dos veces a la semana, una para la explicación del módulo
teórico y otra para el taller sobre los contenidos del
módulo práctico, y una tercera vez en que los alumnos
se reúnen en grupos organizados por el responsable del
curso para la preparación y discusión previa de
las proposiciones prácticas.
El curso puede ser organizado según otros criterios que
vea conveniente la dirección del centro en cuanto a la
dedicación y ritmo de las clases, sin embargo, hay dos
consideraciones que han de tenerse en cuenta:
1.- La preparación del profesorado del curso requiere como
un requisito indispensable que, independientemente de los conocimientos
y de la experiencia anterior, se ponga al día y curse previamente
el programa SABE completo. Estamos ante una nueva forma de educar
la sexualidad, con nuevos contenidos, y con una continua referencia
a los métodos de reconocimiento de la fertilidad, que han
deparado muchísimas novedades en el tiempo reciente y que
el programa incorpora.
2.- El programa no debe compartimentalizarse. Tanto los contenidos
teóricos como prácticos se apoyan mutuamente y se
complementan entre sí. Dejar de impartir o referirse a
ciertos temas por escasez de tiempo u oportunidad es negativo
para la formación que se pretende dar.
Los 21 temas teóricos y las 84 proposiciones prácticas
requieren una puesta a punto del profesorado en la que los centros
docentes tendrán que invertir. Pero por parte del profesorado
también se requiere una actitud de estudio y reciclaje
que es indispensable para la buena marcha del programa. El profesor
ha de ser capaz de explicar cada uno de los temas teóricos
con la soltura propia del experto, conociendo el público
que tiene delante, y poniéndose a su nivel. Ha de estar
asimismo preparado para las preguntas que puedan formularse y
que sabrá avanzar. Y tendrá también que facilitar
el seguimiento de los temas con atención, rodeándose
de los recursos y del material didáctico atrayente con
el que motivar el interés del alumnado.
Para facilitar esta tarea del profesor, los temas del módulo
teórico tienen cada uno en su encabezamiento un listado
en el que constan los objetivos que se pretenden conseguir con
la explicación y posterior estudio por parte de los alumnos
del tema explicado, y el mensaje que se quiere transmitir. Tanto
los objetivos como el mensaje ha de tenerlos en cuenta el profesor
a la hora de la preparación de la clase y de la transmisión
de los contenidos.
Al final de cada tema viene un listado de 10 preguntas y respuestas
con la opción verdadero o falso, que los alumnos han de
saber responder con exactitud. La cumplimentación del cuestionario
es indispensable que se lleve a ritmo. La asimilación de
contenidos hace necesaria en muchos casos la previa comprensión
de temas anteriores.
La formación que contempla el programa es, como se podrá
suponer, urgente. El IVAF sabe que no hay tiempo que perder. Por
eso recomendamos al centro docente la inclusión del programa
en el curriculum académico, si es posible, desde el mismo
curso en el que los profesores se matriculen y cursen ellos mismos
el programa para su puesta a punto como docentes del mismo.
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