El video "Los
niños de la tabla 34" ("The Children of Table 34"), en
el que se basó este artículo, revela magistralmente toda la problemática
del Informe Kinsey y la crítica demoledora de la Dra. Judith Reisman.
La
versión en lengua inglesa pueden solicitarse a: Family Research Council,
700 Thirteenth St., N.W, Suite 500; Washington, DC 20005.Vida Humana
Internacional distribuirá próximamente la versión en español.
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En 1948, el zoólogo norteamericano
Alfred C. Kinsey conmovío al mundo con
la publicación de su tratado "El comportamiento sexual en hombres
varones"
("Sexual behavior in the Human Male")1, la más completa encuesta
sexual
llevada a cabo en hombres norteamericanos. En 1953, publicó su segundo
volumen "El Comportamiento Sexual en las Mujeres" ("Behavior
in the Human
Female")2. Estos dos libros, a pesar de las críticas que se le hicieron,
han servido de base para toda la educación sexual que se imparte hoy
en las
escuelas públicas en Estados Unidos y también en gran parte del
mundo.
La tesis de Kinsey coloca a todos
los actos sexuales al mismo nivel moral,
social y biológico, ya sea dentro o fuera del matrimonio, entre parejas
del
mismo sexo u opuesto, o incluso cuando el sexo involucra a niños y
animales. Al declarar que la "ciencia" no ha encontrado ningún
valor en la
moral sexual tradicional, el informe de Kinsey, como se conoce, ha
proporcionado el fundamento "científico" de la revolución
sexual americana.
Pero recientes investigaciones, sobre
la metodología que se empleó en dicha
encuesta (incluye más de 12,000 entrevistas), han cuestionado seriamente
su
validez. Para darnos cuenta del problema, podemos preguntarnos:
1 - ¿Qué implicaciones
han tenido los trabajos de Kinsey?
2 - ¿En qué consistieron?
3 - ¿Cómo se obtuvieron los datos?
4 - ¿A qué conclusiones llegaron?
5 - ¿Fueron éticamente correctos o involucraron abuso sexual de
niños?
6 - ¿Pueden tomarse como referencia para el resto de la población?
7 - ¿Se hicieron realmente o han sido un fraude?
1 - ¿Qué implicaciones han tenido?
Los datos de Kinsey son actualmente
la única fuente de información que se
dispone sobre la sexualidad en los niños, ya que fueron obtenidos a través
de la única forma posible, por medio del abuso sexual de niños,
y ningún
otro investigador se ha atrevido a arriesgarse por miedo a ser perseguido
por la ley. Las conclusiones de Kinsey, basadas en los datos que aportó,
son la base de la mayoría de los programas actuales de educación
sexual en
Estados Unidos y en el resto del mundo.
Antes de Kinsey, los psicólogos
habían rechazado la idea de que los niños
pueden ser activos sexualmente hasta la edad de la pubertad.
Al inicio de este siglo, Sigmund
Freud preparó el terreno para Kinsey,
afirmando que los niños podían ser sexualmente activos, pero que
su
sexualidad estaba latente, esto es, no activa hasta la pubertad.
El informe Kinsey radicalmente alteró
esta idea, generando toda una
industria basada en el principio de que los niños tienen derecho a las
relaciones sexuales a cualquier edad.
Esta toma de conciencia de los "derechos"
de los niños a tener ser tener
relaciones sexuales a cualquier edad ha llevado a cuestionar las leyes que
protegen a los niños de la explotación sexual.
En Florida, recientemente, un juez
de la corte del Estado resolvió rechazar
varios casos que habían sido denunciados de abuso sexual en menores.
Alegando las leyes de la privacidad, el juez falló que los menores de
16
años tenían el derecho constitucional a involucrarse en actidades
sexuales.
Varios tribunales han resuelto que los padres no tienen derecho a impedir
que a sus hijos se les entreguen condones en las escuelas.
Según la filosofía
Kinsey, propagada por los medios de comunicación, los
niños deberían ser libres y autónomos para decidir ellos
mismos en qué tipo
de actividad sexual van a involucrarse, sin ningún tipo de restricciones
ni
regulaciones por parte del Estado ni de sus padres. Por todo esto ha
comenzado a resquebrajarse todo el sistema legal que protegía hasta hace
poco a los niños.
2 - ¿En qué consistieron?
De acuerdo con el Dr. Kinsey, los
datos fueron recogidos por "varones
adultos que habían tenido contactos sexuales con chicos más jóvenes"3.
Los hallazgos de Kinsey sobre los
niños se basaron en entrevistas
mantenidas y registradas con pedófilos, quienes describieron como "los
varones adultos que habían tenido contactos sexuales con niños
y chicos
varones y que, por ser adultos, eran capaces de reconocer e interpretar sus
experiencias con los chicos". Kinsey observó que "Algunos de
estos adultos
son personas técnicamente entrenadas que han estado a nuestra disposición;
y de las que hemos recogido la información de 317 pre-adolescentes que
fueron observados ya sea en masturbación, o bien en conctactos con otros
chicos o adultos..."4.
3 - ¿Cómo se obtuvieron los datos?
En 1981, la Dra. Judith Reishman
descubrió el papel del abuso sexual en los
estudios de Kinsey, en una ponencia presentada al V Congreso de Sexología
de Jerusalen. En 1990 la Dra. Reishman y Edward W. Eichel escribieron el
libro esclarecedor "Kinsey, Sexo y Fraude" ("Kinsey, Sex and
Fraud: The
Indoctrination of a People")5, que revela la evidencia de cómo los
niños
fueron sexualmente abusados por adultos en nombre de la "ciencia".
Ella documentó, en los trabajos
de Kinsey, más de 300 niños desde los dos
meses de edad hasta los 15 años de edad.
"Yo revisé el informe
de Kinsey, 'Comportamiento sexual en los varones
humanos'. Cuando revisé las tablas, me quedé espantada. ¿Cómo
pudieron
conseguir estos datos? ¿Cómo pudieron saber que un bebé
de dos meses de
edad tiene o no tiene un orgasmo? (datos de la tabla 31) ¿Cómo
obtuvieron
un registro de 26 orgasmos en 24 horas para un niño de 4 años
de edad?
(datos de la tabla 34).
"Si estos experimentos tuvieron
lugar, involucraron actos en que los niños
no podían dar su consentimiento y en que ni los padres ni los custodios
podían proporcionar su consentimiento en la mitad de los niños.
Por tanto,
estamos hablando de una actividad de carácter criminal: el abuso sexual
de
los niños."6
Niños y bebés, de hasta
dos meses de edad, fueron clasificados en tablas
(Tablas 31,32,33,34). En algunos casos 188 niños en una tabla. Y la leyenda
bajo la tabla dice: "registrado el tiempo con un cronómetro".
4 - ¿A qué conclusiones llegaron?
Según el Dr. Muir, el conocimiento
que tenemos hoy día de la sexualidad
normal de los niños y del desarrollo sexual, tal como se viene enseñando,
procede de los datos aportados por el informe Kinsey en 1948, con las
tablas sobre la sexualidad en niños antes señaladas. Es realmente
asombroso
que estos datos hayan sido tomados como base de lo que se entiende por
desarrollo sexual normal de la niñez. Basados en los datos de Kinsey,
los
investigadores sexuales formularon una teoría de la sexualidad infantil
que
ha influenciado todo, desde las leyes contra los abusos sexuales hasta cómo
y cuándo la educación sexual debe ser enseñada.
Según el punto de vista de
Kinsey, los niños son sexuales desde el
nacimiento, y por tanto, son capaces tener relaciones sexuales a cualquier
edad y merecedores de ellas como los adultos, y la sociedad debería
reflejarlo alterando sus códigos morales.
Aunque Kinsey abiertamente no promovió
la pedofilia, proporcionó la base
"científica" para ello. El pensaba que el problema principal
de la
actividad sexual entre los adultos y niños era la histeria y la
sobreprotección por parte de los padres y autoridades; pensaba que los
chicos jóvenes necesitaban de la ayuda de los adultos para desarrollar
efectivas técnicas sexuales.
El registró los contactos
sexuales entre niñas y adultos como "una fuente
de placer para estas jovencitas, que podrían conducir a un mejor desarrollo
socio-sexual en su vida posterior." Su co-autor, Wardell Pomeroy, un famoso
educador sexual y sexólogo, ha escrito que la investigación de
Kinsey
descubrió "muchas relaciones agradables y satisfactorias entre los
padres y
las hijas."7
Pomery también en su libro
de educación sexual, "Chicos y sexo" ("Boys and
Sex")8, también abogó por las posibles "relaciones sexuales
amorosas" entre
niños y animales.
Gracis a las aportaciones de Kinsey,
aparecen cada vez más fotografías de
niños en las revistas pornográficas como "Playboy" y
"Penthouse"9.
5 - ¿Fueron éticamente correctos o han implicaron el abuso sexual de niños?
Kinsey reconoció que algunos
de los expermentos implicaron el uso de la
fuerza física con los participantes no voluntarios. El mismo describió
como
es el "orgasmo" en los niños:
"Un gradual y a veces prologado
orgasmo involucra convulsiones violentas de
todo el cuerpo, respiración profunda, quejidos, sollozos, o gritos más
intensos, a veces con abundancia de lagrimas (especiamente entre los
niños)..."
Algunos de los niños manifestaban
"extremo temblor, colapso, palidez y a
veces desmayo... Los niños en el grupo presente... luchaban por escaparse
del compañero y hacían intentos violentos por evitar el climax".
"Un bebé irritable se
tranquiliza bajo la estimulación sexual inicial, se
distrae de sus actividades, comienza con propulsiones pélvicas rítmicas,
que se hacen intensas conforme se aproxima el climax, acabando en una
acción convulsiva, a menudo con violentos movimientos de brazos y piernas,
a veces con llanto en el momento del climax."
De acuerdo con Paul Gebhard, un coautor
del informe Kinsey y primer
presidente del Instituto Kinsey, los investigadores se dieron cuenta de que
los experimentos eran ilegales: "Nosotros hemos insistido siempre en
mantener la confidencialidad, incluso a costa de ser amoral en el mejor de
los casos y criminal en el peor. (...) Un ejemplo de criminalidad es
nuestra renuncia a cooperar con las autoridades para atrapar a un pedófilo
que estaba siendo buscado por un asesinato sexual por violación"10.
6 - ¿Pueden tomarse como referencia para el resto de la población?
El informe Kinsey tiene serios fallos,
como lo ha anotado el Consejo de
Investigación nacional (National Research Council)11. La mayoría
de los
datos que aporta proceden de entrevistas con pedofilos que han tenido
relaciones sexuales con niños. Esta no es la forma como un investigador
trata de recoger la información sobre la sexualidad normal de los niños.
¿Cómo vamos a ser capaces de conocer lo que es sexualmente normal
a partir
de las experiencias de un pedófilo con los niños?
Kinsey utilizó datos de violaciones
de niños, incluso de bebés de dos meses
de edad, para demostrar y probar la capacidad sexual de los niños; ocultó
cómo se realizaron los experimentos y quiénes lo realizaron; extrapoló
estos datos para describir el desarrollo nomral de la niñez. Tampoco
siguió
a estos niños que fueron abusados sexualmente; más todavía,
ocultó a los
criminales que aportaron los datos para el trabajo --al menos un asesino
que nosotros sepamos por la policia..
7 - ¿Se hicieron realmente o se trata de un fraude?
Ante tantos fallos y lagunas, existe
otra posibilidad: que los experimentos
nunca se realizaron. Kinsey podía haberse inventado los datos para generar
toda una interpretación de la sexualidad de los niños. Si esto
fue así,
entonces, se habría tratado de un fraude científico. En cualquier
caso, el
apoyo a la realización de estos experimentos mediante fondos federales
requiere una mayor investigación, sobre todo teniendo en cuenta la profunda
influencia que han tenido en el campo de la investigación y la educación
sexual.
Los intentos para descrubrir la verdad
sobre cómo se realizaron los
experimentos en niños siempre han sido rechazados por el Instituto Kinsey,
cuyo más reciente director, Jun Reinisch, continúa promoviendo
la ideología
Kinsey en todos los congresos internacionales. El Dr. Reinisch nunca ha
querido responder a las repetidas cuestiones planteadas sobre la
metodología empleada. En la revista "CHILD" un artículo
del Dr. Reinich
urgía a los padres a considerar a sus niños como sexualmente activos
y a
promover una mayor actividad más sexual12.
¿Ciencia o ideología?
Kinsey se apoyó en datos suministrados
por violadores y criminales sexuales
y estrapoló sus hallazgos a la población general. En sus dos principales
estudios, Kinsey abiertamente criticó la moral tradicional y apoyó
el
comportamiento sexual no ortodoxo, incluyendo las relaciones sexuales entre
adultos y animales. Esto se aprecia en la forma como diseñó su
libro: la
relación marital fue confinada a un simple capítulo al final del
libro,
donde recibió un tercio de la atención que les prestó a
las relaciones
homosexuales.
Kinsey también trabajó
con otros legisladores del Estado para liberalizar
las leyes con respecto a los crimenes sexuales, y abiertamente hizo un
llamamiento para que se hiciesen estos cambios en su segundo estudio,
"Comportamiento Sexual en la Mujer Humana": "Es difícil
entender el porqué
un niño, excepto por su condicionamiento cultural, debería ser
sancionado
por tocarse los genitales, turbarse ante la visión de los genitales de
otras personas, o inquietarse por incluso contactos sexuales más
específicos"13.
La ideología Kinsey ha sido
promovida por Paternidad Plinificada, la
organización que más promueve la anticoncepción y el aborto
en el mundo, y
por el "Consejo para la Información y Educación Sexual de
los Estados
Unidos" ("Sex Information and Education Council of the United States),
conocida vulgarmente como SIECUS, una influyente organización que aboga
por
la temprana educación sexual gráfica de los niños, y la
enseñanza de las
expresiones no conyugales (juego sexual, incluyendo el orgasmo, sin
relación sexual normal) a los adolescentes. SIECUS fue fundado con la
ayuda
de Pomenroy, coautor del informe Kinsey y ha tenido enorme importancia en
la formación de generaciones de psicólogos y "sexólogos"
de América y del
resto del mundo. Tal es así que en la primavera de 1994, SIECUS fue elegida
por "Los Centros para el Control para las Enfermedades de los EE.UU."
para
recibir un fondo de $ 214,972 para evaluar los programas de educación
de
los EE.UU y hacer sus recomendaciones al gobierno federal14.
Conclusión
Cincuenta años después
de haberse llevado a cabo, los estudios de Kinsey
continúan teniendo un enorme impacto sobre los valores culturales y las
políticas públicas, particularmente sobre cómo y cuándo
y cuando se debe
dar la educación sexual. A pesar de los numerosos errores de la "ciencia"
Kinsey, todavía sigue siendo usada para promover la idea pedófila
de que
los niños deben tener relaciones sexuales a cualquier edad, incluso entre
"generaciones".
CITAS:
1 - Alfred C. Kinsey, Wardelll B. Pomeroy, Clyde E. Martin, Sexual Behavior
in the Human Male, W.B. Saunders Company, Philadelphia, Pennsylvania, 1953,
2 - Alfred C. Kinsey, Wardelll B. Pomeroy, Clyde E. Martin, Sexual Behavior
in the Human Female, W.B. Saunders Company, Philadelphia, Pennsylvania,
1955, p. 121.
3 - Sex. Beh. in the Hum. Male (pp. 176-177).
4 - Sex. Beh. in the Hum. Male (p.177)
5 - Judith A. Reisman, Edward Eichel, Kinsey, Sex and Fraud: The
Indoctrination of a people, John H. Court and J. Gordon Muir, eds.,
Huntington House,, 1990.
6 -. The Children of table 34, Family Research Council, VHS, 1994.
7 - De Foreign Meditations, 1977.
8 - Wardell B. Pomeroy, Boys and Sex, Delacorte Press, New York, 1968.
9 - Judith A. Reisman, "Images of Children, Crime and Violence in Playboy,
Penthouse, and Hustler Magazines", Informe auspiciado por la oficina de
la
Prevención de la Delincuencia y de la Justicia Juvenil, Departamento
de
Justicia de los EE.UU., Proyecto No. 84-JN-AX-K007, Noviembre 1987.
10 - Paul Gebhard, carta a la Dra. Judith Reisman referente a los datos y
temas de la investigación Kinsey (11 de marzo de 1981), citada en el
apéndice B de Kinsey, Sex and Fraud.
11 - AIDS: Sexual Behavior and Intraveneous Drug Use, Charles F. Turner,
Heather G. Miller, y Lincoln E. Moses, eds., Informe del Comite SIDA y
Comportamiento (Committee on AIDS Research and the Behavioral), Social, and
Statistical Sciences, Commission on Behavioral and Social Sciencies and
Education, National Research Council, National Academy Press, Washington,
D.C. 1989.
12 - June M. Reinisch, "Sensuality and Kids: Straight Answers to Parent's
Sensivite Questions", CHILD, Agosto 1991, p. 91.
13 - Sex. Beh. in the Hum. Fem. (p. 121).
14 - Grant # U87CCU210194, Cooperative Agreements for National Programs to
Strengthen Comprehensive School Health Programs and Prevent Health Problems
Among Youth, EE.UU., Centros para el Control de las Enfermedades, Atlanta,
Georgia.